 | Conectividad y accesibilidadLa ubicación de Marbella es una ventaja competitiva que la posiciona como un destino de fácil acceso para el mercado global. Su infraestructura de transporte garantiza una movilidad fluida y eficiente, conectando la ciudad con los principales centros económicos y turísticos del mundo a través de diversas vías. |
Puertas de entrada aérea
La ciudad se beneficia de la proximidad a dos aeropuertos internacionales que ofrecen flexibilidad operativa.
Aeropuerto Internacional de Málaga-Costa del Sol (AGP)
Situado a tan solo 37 minutos por autopista (AP-7), es el principal motor de entrada a la región. Uno de los más transitados de España, actúa como hub de conexiones internacionales con vuelos directos a capitales europeas, Norteamérica y Oriente Medio. | Aeropuerto Internacional de Gibraltar (GIB)
Como alternativa a unos 60 minutos de distancia, facilita el acceso directo a rutas específicas del Reino Unido y otros enlaces británicos, ampliando el abanico de opciones. |
Infraestructura ferroviaria
Para el visitante nacional, la red ferroviaria de alta velocidad es un aliado fundamental. La Estación de AVE María Zambrano (Málaga), ubicada a unos 45 minutos, conecta a Marbella con el resto de la península. Gracias al AVE, ciudades como Madrid o Barcelona se encuentran cerca, permitiendo traslados rápidos esenciales para el perfil de viajero de negocios y eventos MICE.
Movilidad Terrestre y Red de Carreteras. Marbella está articulada por una red de carreteras, destacando la Autovía del Mediterráneo (A-7) y la Autopista del Sol (AP-7). Estas vías no solo permiten la llegada desde los aeropuertos y estaciones mencionadas, sino que también facilitan la logística de transporte privado, traslados de grupos en autocares y el acceso a otras ciudades monumentales de Andalucía.