Domino’s convierte ScrapWorld en el cierre de su monumento gamer y subasta sus piezas entre los fans

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Domino’s Tribute, de monumento a pieza de colección
Domino’s llevará a ScrapWorld el cierre de Domino’s Tribute, un proyecto desarrollado junto a la agencia Havas PR que durante más de un año ha recorrido algunos de los principales escenarios del sector gaming en España, como OWN Valencia, el museo OXO Madrid, Callao o EVAD en Málaga. La acción consiste en una instalación artística construida con hardware original que ha marcado a distintas generaciones de jugadores, desde consolas hasta componentes icónicos del mundo gaming, convertidos en un monumento físico a la historia del videojuego.
El sábado 25 de abril los asistentes podrán acercarse al espacio de Domino’s, ver la instalación, interactuar con las piezas y entender la historia que hay detrás de cada una. Pero el momento clave llegará el domingo 26, cuando la marca subastará en directo 20 piezas originales del monumento.
La subasta estará dirigida por el creador de contenido Guanyar, que ya participó en la presentación del monumento en Callao, y que aquí actúa como algo más que presentador. En este tipo de acciones, la figura del creador funciona como puente entre la marca y la comunidad, porque no es lo mismo que te hable la marca que que te hable alguien que pertenece a ese mundo.
Los asistentes podrán participar en la subasta mediante tokens que conseguirán en el espacio de Domino’s dentro de ScrapWorld y en dinámicas que la marca activará en las semanas previas. Y quienes consigan una de las piezas no solo se llevarán una parte del monumento, sino también un Tagamotchi Domino’s customizado, diseñado como recuerdo exclusivo.

Comer ya no es solo comer, es contexto
Cada vez vemos más marcas gastronómicas saliendo de su territorio natural para meterse en otros espacios culturales como el gaming, la música, el deporte o la moda urbana. No es casualidad. En el punto de venta tradicional es complicado generar sorpresa constante, mientras que en los eventos el público está predispuesto a vivir algo, no solo a consumir.
Justo ayer, en Alimentaria, Alexis Rodríguez, CEO de Vicio, explicaba en una mesa redonda algo muy sencillo pero muy revelador. Decía que había clientes que le comentaban que las burgers en Ibiza sabían mejor, y la realidad es que la receta era exactamente la misma. Lo que cambiaba era el momento, el lugar, la música, la gente. Cómo y cuándo te comes algo cambia completamente la experiencia.
Por eso una pizza en ScrapWorld no sabe igual que una pizza en la oficina. Y las marcas lo saben.
De la comida al objeto de culto
El año pasado ScrapWorld ya dejó un ejemplo claro con la acción de Vicio, Fuck Clothes Who’s Hungry, donde la marca se metía de lleno en el territorio streetwear y demostraba que una marca de restauración puede jugar en el terreno de la cultura y el lifestyle, no solo en el de la comida rápida.
Lo interesante del caso de Domino’s es que añade otra capa más, la del recuerdo físico. No un merchandising cualquiera, sino piezas reales de una instalación que ha recorrido el país durante un año. Algo que solo pueden tener quienes estuvieron allí. Algo que no se compra, se consigue.
Y ahí es donde muchas marcas están entendiendo algo clave en eventos. La gente ya no quiere solo vivir cosas. Quiere poder decir después yo estuve allí. Y si además puede llevarse un trozo de esa historia a casa, mejor.








