Parchíswagen: así fue la partida de parchís más grande del mundo
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Volkswagen celebró una partida sobre un tablero de 3.814 metros cuadrados utilizando el nuevo T-Roc a modo de ficha: el Parchíswagen. Más que una presentación de producto al uso, el objetivo no fue solo mostrar las cualidades del vehículo, sino posicionarlo en un escenario dinámico y divertido, rompiendo con la rutina a la que nos tienen acostumbrados los eventos automovilísticos tradicionales.
Estrategia con sello canario
La dinámica fue sencilla pero efectiva. Cada equipo estuvo integrado por influencers y celebridades made in Canarias. El equipo amarillo, formado por Jesé Rodríguez y Aurah Ruiz, se alzó con el triunfo frente a sus competidores:
- Equipo azul: El cómico Darío López y la influencer Marianela H.
- Equipo rojo: Iván Torres y Javi Moreno, integrantes de Efecto Pasillo.
- Equipo verde: La modelo Marina García Caladerín y el influencer Víctor Santana.
Al tratarse de una acción dedicada al público canario, el uso de caras locales y reconocibles fue uno de los puntos fuertes de la experiencia. De hecho, el éxito de este tipo de eventos no reside solo en la ejecución presencial, sino en el rendimiento digital y la creación de contenido que se genera a raíz de ellos. Por ello, la elección de los participantes y del presentador (el humorista Dani Calero) fue clave para dinamizar la jornada.

Una dinámica archiconocida
Siguiendo las reglas del juego más mítico de nuestra infancia, los equipos no dudaron en tirar de estrategia y de la clásica picaresca del parchís: bloquear el paso de los T-Roc rivales, perseguirse por las casillas o distraer a los adversarios para adelantarlos en la ruta hacia la meta. Además, se incluyeron «trampas» adicionales para añadir emoción y competitividad. Durante toda la acción, los participantes utilizaron productos del mismo color que su equipo, logrando un product placement coherente, visual y sutil.

Impacto y emoción
Silvia Rosales, gerente de Comunicación de Volkswagen Canarias, subrayó el objetivo principal:
“Hemos creado una historia que mezcla juego, creatividad, espectáculo y emoción, pensada para conectar con las personas de una forma auténtica y generar un momento inolvidable en Canarias”.
Todo a lo grande
Aunque esta acción resuena con el fenómeno kidulting, lo cierto es que lo que más llama la atención es su magnitud. Y es que parece que, en la narrativa comercial automovilística, el hecho de disfrutar a lo grande resuena profundamente. Pasarlo bien en la carretera, dejarte llevar por la acción y la adrenalina e incluso apelar a tu niño interior son conceptos muy ligados históricamente a la publicidad de automoción. Por eso, este tipo de acciones funcionan y se replican. Otro ejemplo de esta práctica fue el Mini Bowling. Un campeonato de bolos en el que los coches Mini eran la propia bola y que recorrió toda España y cuya gran final se celebró en el puerto seco de Mendez Álvaro, en una bolera gigante con todo tipo de detalles y con bolos de hasta tres metros.









