Cabify reinventa el souvenir para madrileños en la Glorieta de Bilbao

Compartir noticia
Escuchar
Redefinición del concepto “souvenir”
Cabify toma para la activación una situación muy concreta de la ciudad de Madrid: la relevancia cada vez mayor del turismo en la ciudad. Por esto decidió coger un elemento puramente turístico, como son las tiendas de souvenirs, y lo dedicó a los madrileños.
La vuelta de tuerca es potente, de souvenir a merchandising, con la marca Cabify como protagonista. Desde el branding cultural, Cabify se alinea con su ciudad de nacimiento y sus habitantes para lanzar un mensaje que muchos no saben: Cabify es una marca madrileña. Del 60% de los usuarios que conocen su origen español, solo un 24% sabe que nació en Madrid.
El merchandising se transforma
Un souvenir tiene una “marca ciudad” detrás. Aprovechando esta dimensión, no estamos aquí ante meros souvenirs, sino merchandising que remite a un elemento de la identidad del público objetivo. Los productos eran gratis para aquellos que demostrasen ser usuarios de Cabify y madrileños de nacimiento o de adopción. Eran típicos souvenirs reinterpretados: tote bags, tazas, imanes, postales, chapas y camisetas. Con mensajes como: “Alguien que me quiere mucho me ha traído esta camiseta de Bravo Murillo” o “Yo también me pedí un Cabi para no perderme en la M-30”.

El espacio forma parte del mensaje
El quiosco de la Glorieta de Bilbao es más que un soporte logístico. Cabify toma un punto reconocible de la ciudad y su vida cotidiana, estableciendo un diálogo entre la activación y su contexto desde el espacio.

Madrileños de nacimiento y adopción
La activación ha buscado el impacto en redes con la colaboración de los embajadores de la campaña “Meidin Madrid”, Carlos Peguer y Mariang, creadores de contenido y dueños del podcast La Pija y La Quinqui, representando a los madrileños de adopción, que han participado con el objetivo de conectar con el público local. Con esta idea, junto con las expresiones madrileñas presentes en los productos, Cabify recuerda a su público que también los madrileños de adopción forman parte de la ciudad.








