Venue estrena en el Mundial una tecnología para medir al público

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La tecnología combina cuatro métodos diferentes para poder recoger diferentes informaciones en una misma plataforma para el cliente (web o aplicación móvil).

Mapa de calor
A través de esta función se pueden analizar visualmente las zonas del espacio que concentran más movimiento o personas, ya que el sistema funciona acumulando la información que recibe. El objetivo es identificar las activaciones que generan mayor atracción, calcular el recorrido habitual del visitante, qué zonas no tienen casi afluencia y los puntos que pueden generar problemas de circulación. Además, la plataforma de Venue Brand Experience genera resúmenes del comportamiento del público cada cuatro horas, tres veces al día, lo que permite comparar diferentes franjas horarias y observar, en el caso de Hisense, si la afluencia aumenta durante determinados partidos.
Accesos y afluencia
Otras informaciones que los clientes pueden obtener mediante esta tecnología son: número de accesos por día y cómputo total del evento, evolución de la afluencia o las jornadas con mayor y menor atracción de público. Estos datos se obtienen mediante una línea virtual situada en el acceso. Cada vez que una persona cruza esa línea, el sensor registra un ingreso nuevo (si una misma persona entra dos veces, el sistema registra dos ingresos).
Formación y comportamiento de las filas
La tecnología de Venue Brand Experience delimita previamente el espacio en el que se formará una cola; a partir de ahí, el sistema mide cuántas personas están esperando, el tiempo máximo de espera, cómo evoluciona la ocupación de la cola a lo largo del día, los horarios en los que se producen los picos de asistencia. El objetivo de estos datos es ser capaz de identificar si una cola bloquea el recorrido de los demás asistentes.
Vista en directo
Desde la aplicación o la web se puede acceder también a una imagen de plano superior del espacio para comprobar, en tiempo real, lo que sucede en el evento.

¿Cómo funciona?
Primero, se delimitan virtualmente las zonas que se quieren analizar y el sistema divide visualmente el espacio en pequeñas áreas. De esta manera, detecta cuántas personas se encuentran en cada zona durante determinados intervalos y acumula esa información para transformarla en los diferentes sistemas de medición. No se identifica individualmente al asistente; detecta el movimiento y la ocupación del espacio, lo convierte privacidad en un elemento importante de la tecnología.
¿Cómo ayuda al organizador de eventos?
Puede utilizarse para apagar los fuegos antes de que se enciendan, como, por ejemplo:
- Adaptar el personal necesario.
- Reorganizar las colas.
- Modificar la distribución del espacio si no está funcionando.
También post-evento:
- Diseñar futuras ediciones.
- Decidir qué actividades hay que mantener.
- Comparar jornadas/eventos.
- No repetir errores de producción.
- Justificar decisiones ante el cliente.
- Planificar con más precisión personal y aforos.
Como se puede ver en el caso del stand de Hisense en México, la tecnología ayudó especialmente a adaptar el personal necesario. Venue Brand Experience utilizó las métricas de afluencia para calcular el número de trabajadores que se necesitaba en cada jornada.





