Echa un vistazo a alguna de las experiencias peculiares con las que sorprender en tu evento:
Bicicleta: La provincia de Huesca destaca a nivel internacional por haber construido una infraestructura integral de servicios para el cicloturista, convirtiéndose en el primer territorio del mundo certificado como «»Territorio Bikefriendly»». Para ello, se ha definido un producto que incluye rutas, tanto de carretera como de montaña, empresas especializadas, alojamientos turísticos, centros de BTT… siempre con un común denominador: ofrecer al cliente servicios específicos a la hora de viajar con bicicleta, sea cual sea el perfil y nivel del ciclista.
Cuentan con amplia red de empresas que entregan y recogen bicicletas eléctricas directamente en el alojamiento del cliente.
Micología: La provincia de Huesca es uno de los destinos micológicos más importantes de España debido a su enorme diversidad de hábitats, altitudes y microclimas, lo que permite la recolección de setas durante todo el año. Además, esta variedad de ecosistemas permite encontrar cientos de especies, destacando algunas de las más cotizadas en la gastronomía, como el boletus.
La micología está profundamente arraigada en la cultura oscense. Durante el otoño, se celebran numerosos talleres, jornadas micológicas y salidas guiadas con expertos para aprender a identificar especies de forma segura. Además, los restaurantes de la provincia integran de forma magistral estos hongos frescos en la cocina tradicional
Trufa: La provincia de Huesca, junto al resto de Aragón (el mayor productor mundial de Tuber melanosporum), es una potencia trufícola internacional indispensable. Su importancia va mucho más allá de lo gastronómico, consolidándose como un motor socioeconómico vital para el medio rural del Alto Aragón.
La localidad de Graus, en la comarca de la Ribagorza, es considerada el origen del comercio trufero en el país.
Experiencias: Casas rurales y empresas locales organizan actividades de “caza de trufa” orientadas al turista, donde se puede ver en directo el trabajo de los perros truferos.
Vino: Con una tradición vinícola milenaria, la historia, los paisajes y la tradición del Somontano están marcadas por el vino. Numerosas son las bodegas que ofrecen al visitante vivencias que aúnan arte, terroir, gastronomía, naturaleza y patrimonio. El Enoturismo es una de sus bazas importantes y con identidad propia. La Ruta del Vino Somontano, a través de sus 28 bodegas, ofrece una multitud de experiencias de team building. Entre ellas se encuentra la bodega a mayor altitud de España, que fusiona todos los recursos de su entorno pirenaico para brindárselos al visitante.
Para el MICE es un atractivo muy interesante poder ofrecer una reunión entre viñedos, con los Pirineos como escenario.
Nieve: Huesca es el paraíso de la nieve, es una tierra de montañas. Cuenta con 5 estaciones de esquí alpino que suman 365 kms esquiables, todo un disfrute para los amantes de la nieve. Pero las estaciones ofrecen mucho más que la práctica de esquí alpino, de travesía o de fondo; en invierno, se pueden practicar una infinidad de otros deportes como raquetas, motos de nieve, trineos, etc. y el resto del año, las estaciones ofrecen una variada oferta de experiencias, muchas de ellas pensadas para empresas como catas, snowcooking,»