Un coche con un avión encima o una esfera gigante: activaciones que hemos visto en el Tour de Francia

Compartir noticia
Escuchar
El coche con un avión encima de Vueling
Vueling encontró en el Tour de Francia una forma muy visual de conectar dos mundos aparentemente distintos: el ciclismo y la aviación. En el Fan Park, la compañía, de la mano de Ca Sports, invitó a los aficionados a pedalear para generar la energía necesaria para hacer despegar un vuelo simbólico entre Barcelona y París. Los participantes tenían que pedalear y sumar su esfuerzo para conseguir el objetivo común: hacer despegar ese vuelo simbólico. De esta manera, conceptos como esfuerzo, competición y trabajo en equipo se integraban de forma natural en una experiencia participativa y fácil de entender.
Pero la presencia de Vueling en el Tour no se quedó en el Fan Park. La compañía también formó parte de la caravana oficial de la carrera, acompañando a los aficionados antes de cada etapa con una acción mucho más visual: un coche con un avión sobre el techo que recorría el circuito y repartía merchandising.
Dos activaciones diferentes, pero con un mismo objetivo: llevar el universo de Vueling al corazón del Tour y convertir el patrocinio en una experiencia tangible para los aficionados, tanto para quienes participaban directamente como para quienes se encontraban con la marca durante el recorrido.
La gran esfera de “plastilina” de Škoda
Škoda ha aprovechado su presencia en el Tour de Francia para presentar el nuevo Škoda Epiq de una forma diferente. De la mano de Somos Experiences, la marca creó una llamativa Fan Zone cuyo gran protagonista era una enorme esfera con apariencia de plastilina, pero de fibra de vidrio, inspirada en su colaboración con Play-Doh.
La esfera funcionaba como un gran reclamo visual y despertaba la curiosidad de los visitantes: ¿qué hay dentro? Al acceder, descubrían el nuevo Epiq y podían participar en talleres creativos de plastilina o interactuar con un fotomatón que convertía sus fotografías en imágenes inspiradas en este material.
La activación consiguió atraer a más de 10.000 visitantes durante cuatro días, además de generar más de 1.000 fotografías en el fotomatón. Una propuesta que demuestra cómo la creatividad y la curiosidad pueden convertirse en herramientas para hacer destacar una marca dentro de un evento tan multitudinario como el Tour de Francia.









