¿Por qué Cupra ha participado en el Festival de la Velocidad de Goodwood?

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El Goodwood Festival of Speed (y su evento hermano, el Goodwood Revival) se han consolidado silenciosamente en estos últimos años no solo en una referencia global en la industria de automoción, sino también en una influyente plataforma experiencial que está tomando el relevo de los salones tradicionales del automóvil como los de Ginebra, Frankfurt o París.


Estas son sus razones:
- Permite un formato dinámico de comunicación: frente al coche estático en una feria, un nuevo modelo en Goodwood arranca, acelera y sube la mítica colina ‘Hillclimb’ haciendo rugir sus motores o mostrando su capacidad de aceleración instantánea delante de más de 200.000 asistentes.


- Benchmark de arquitectura efímera y marketing experiencial: las marcas construyen verdaderos pabellones de varias plantas con hospitalities, salas VIP, galerías de arte… en fin, cualquier locura que la marca tenga en mente.

- Además Goodwood ha evolucionado sin perder su mística: cuenta con espacios como Electric Avenue o la zona de debuts globales (con el significativo nombre First Glance Paddock) que permite a las marcas presentar sus hipercoches futuristas sin alienar a los entusiastas del motor tradicional así como posicionar nuevas estrategias en un contexto apasionado por la cultura del automóvil.


Si piensas que no deja de ser una experiencia cerrada, con no tanto impacto en el target final, la idea para la marca es acceder a nuevo estándar de comunicación de motor en el que el storytelling, la acción en vivo y la hospitalidad de lujo completan los formatos tradicionales.
Y es que, aunque Goodwood proyecta una imagen de elegancia británica y lujo exclusivo, lo cierto es que se trata de un evento presencial con un alcance digital masivo, una fábrica de contenido dirigido a una audiencia global.
¿Y cómo? Pues además de lo obvio (viralidad) el evento se ocupa de hacer que suceda:
Generación de microcontenidos. Por ejemplo: vídeos POV y sonido envolvente que capturan el arranque en frío o la aceleración del vehículo en vertical para alimentar shorts (YouTube), TikTok y reels… el sonido y la emoción funcionan mejor que un anuncio, está claro. O por ejemplo momentos virales de los pilotos, también con creadores de contenido.

Streaming en directo. Como ya es usual en otros eventos como hemos visto estos días en La Velada, el festival emite en abierto por YouTube y otras redes sociales a una audiencia de millones de personas en tiempo real.

La aspiracionalidad. Siempre funciona: su je ne sais quoi de club privado es lo que le hace tan atractivo para el gran público, como sucede con otros eventos elitistas como la Gala Met, por ejemplo.







