¿Y si una fiesta corporativa se convirtiera en una Met Gala? Este es el caso de L´Oréal
Agencia: Somos Experiences

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La experiencia comenzaba en la escalinata del Museo del Traje, que se convirtió en una particular red carpet. La alfombra roja marcaba el acceso al evento y un gran elemento de L’Oréal reforzaba la presencia de la marca desde el primer momento.
El concepto visual se apoyaba especialmente en una paleta de rojo, blanco y negro, colores que también definían el dress code propuesto para la ocasión. De esta manera, los propios asistentes pasaban a formar parte de la puesta en escena, contribuyendo a crear una atmósfera inspirada en las grandes noches de la moda.
En el interior del museo, uno de los elementos centrales era un escenario circular, una elección que permitía romper con la distribución más tradicional de los grandes eventos corporativos. En lugar de situar la acción únicamente frente al público, el formato favorecía una mayor conexión entre el escenario y los 1.500 asistentes.
Sobre este espacio se desarrolló una programación pensada para mantener el ritmo de la noche y combinar diferentes formas de entretenimiento. Bailarinas, karaoke, DJ, photocall y fotomatón se integraban dentro de una experiencia en la que los empleados no eran únicamente espectadores, sino también parte activa de la celebración.











