Taste of SLS estrena en Barcelona su primera edición europea con más de 1.300 asistentes

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Era la primera vez que Taste of SLS se celebraba en Europa y, más que concentrar la inauguración en una sala, el hotel aprovechó precisamente su distribución para construir el evento. La noche iba cambiando a medida que los invitados se desplazaban de un espacio a otro.
Del lobby al restaurante
La entrada fue por Deluxe, el lobby bar. Allí se sirvió la copa de bienvenida entre música, un candy bar de grandes dimensiones y un busto decorado con flores de azúcar realizado por la pastry chef Patricia Schmidt.


También hubo dos actuaciones sorpresa, una desde el mezzanine y otra en mitad del lobby. Un detalle que ya daba una pista de cómo iba a funcionar el resto de la noche: los espacios no tenían un único uso y las actuaciones aparecían integradas en el recorrido.


La siguiente parada fue Lora. El acceso se acompañó de una actuación en las escaleras y del encendido de cientos de velas antes de pasar a la parte gastronómica. Aquí la cocina a la brasa tomó protagonismo con platos como kofta especiada, pollo marinado, calamar con harissa, chuletón con chimichurri o pizzetas.
En Barcelona el rooftop también entró en juego
Desde Lora, la fiesta continuó en Cósmico, el rooftop de SLS Barcelona. La piscina se llenó de grandes globos plateados y la oferta gastronómica cambió hacia sabores asiáticos, con sushi, gyozas, tsukune de pollo y una reinterpretación de la burger japonesa yoshoku.
En mitad de la noche llegó otro de los momentos pensados para romper el ritmo: un flashmob apareció por sorpresa en la terraza y terminó llevando a parte de los asistentes hasta la zona de baile.
A las 23.00 h, Cósmico cerró y el evento volvió a bajar hasta Lora y Deluxe. Allí comenzaba After Lora, con los espacios transformados para dejar más sitio a la música, los DJs y los performers hasta las 02.00 h.


Una inauguración pensada también para las redes
La parte social tuvo bastante peso. ROC PR se encargó de la convocatoria de influencers y perfiles sociales y reunió a más de 250 personas entre creadores de contenido y miembros de su comunidad.
Tiene lógica en una apertura como esta. SLS Barcelona no solo necesitaba presentar un nuevo hotel, sino conseguir que sus restaurantes, bares y terrazas empezasen a resultar familiares para el público de la ciudad.
Y aquí está una de las cosas interesantes del evento: en vez de enseñar cada espacio, se buscó que sucedieran cosas dentro de ellos. El lobby acogía actuaciones, las escaleras servían para introducir la siguiente parte de la noche, el restaurante mezclaba cena y espectáculo y el rooftop terminaba convertido en pista de baile.


Un hotel que busca público más allá del huésped
SLS Barcelona es el primer hotel de la marca SLS en Europa. Situado en Port Fòrum, dispone de 471 habitaciones, seis conceptos de restauración y bares, tres piscinas y espacios para eventos.
Taste of SLS deja una idea bastante sencilla para el sector: cuando un hotel cuenta con muchos espacios diferentes, el evento puede aprovechar precisamente esa variedad. Aquí no hubo una sala principal alrededor de la que girase todo. El propio desplazamiento de los invitados fue construyendo la noche.







