Casa Batlló saca su experiencia del edificio y la lleva a una pop-up

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Casa Batlló está probando qué ocurre cuando parte de la experiencia que ha construido alrededor del edificio sale de Passeig de Gràcia. En pleno Año Gaudí 2026 y Año de la Arquitectura, Simbòlic, su tienda-concepto, se instala por primera vez fuera de Casa Batlló con una pop-up en La Roca Village.
La acción forma parte de Una puerta a Barcelona, el proyecto cultural impulsado por La Roca Village junto a Casa Batlló y La Pedrera para acercar el legado de Gaudí y el patrimonio de Barcelona a nuevos públicos a través de diferentes lenguajes contemporáneos.
¿Cómo trasladar un espacio sin trasladar el espacio?
Ese es precisamente uno de los puntos interesantes de la activación. Casa Batlló no puede reproducirse en otro lugar, pero sí pueden viajar algunos de los códigos que hacen reconocible su universo.
Simbòlic trabaja a partir de las formas, materiales, colores, espacios e historias del edificio para convertirlos en objetos de diseño. Para ello, desarrolla colecciones propias y colaboraciones con artesanos, diseñadores, artistas y marcas contemporáneas.
La idea recupera además una forma de trabajar vinculada al propio Gaudí, que concibió Casa Batlló como una obra integral en la que arquitectura, cerámica, vidrio, forja o madera formaban parte de un mismo conjunto.
En la pop-up, estos elementos se trasladan a piezas de cerámica, joyería de producción local, papelería, juegos infantiles y otros objetos de diseño. Simbòlic también ha desarrollado colaboraciones con firmas como MAM, Munich, Natura Bissé, Etnia Barcelona, Moleskine, Chupa Chups o Chocolat Factory, entre otras.



Una pop-up pensada como parte del relato
El propio diseño del espacio busca alejarse de una exposición convencional de producto. Bajo el concepto creativo Cabinet of Curiosities, la pop-up toma como referencia los antiguos gabinetes de curiosidades, espacios donde se reunían objetos singulares y pequeños descubrimientos.
Aquí, cada objeto remite a una forma, un material, un color o una historia relacionada con Casa Batlló y Gaudí. El punto de venta se convierte así en otro soporte desde el que contar el universo del edificio.
La incorporación de Simbòlic amplía además el recorrido de Una puerta a Barcelona, que ya había utilizado otros lenguajes para reinterpretar el patrimonio de la ciudad. Flowers by Bornay ha trabajado con instalaciones florales inspiradas en elementos de Casa Batlló y La Pedrera, mientras que Jordi Bernadó ha fotografiado 24 hogares barceloneses para mostrar una mirada más íntima sobre la arquitectura y la ciudad.

Del retail a la experiencia original
Hay otro elemento interesante en la activación: el recorrido no termina con la compra.
Para celebrar la apertura, las primeras 100 personas que realicen una compra mínima de 20 euros en la pop-up recibirán una entrada doble para visitar Casa Batlló.
La mecánica conecta así los dos espacios. El público puede descubrir primero una parte del universo de Casa Batlló en La Roca Village y después desplazarse hasta el edificio que ha inspirado toda la experiencia.
La pop-up funciona, por tanto, no solo como un nuevo punto de venta, sino también como un punto de contacto con Casa Batlló fuera de su ubicación habitual. Una forma de hacer viajar una experiencia muy vinculada a un espacio físico sin intentar reproducirlo, sino seleccionando algunos de sus códigos para contarla en otro contexto.






