LaLiga y DAZN convierten ElClásico en tres días de experiencias de marca

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ElClásico también se ha jugado fuera del campo. Y no precisamente con un balón de por medio. Del 23 al 25 de octubre, LaLiga y DAZN han trasladado la emoción del FC Barcelona-Real Madrid a las calles de Barcelona con una gran fanzone que ha convertido la Plaza de la Odisea del Maremagnum en un punto de encuentro para los aficionados. Durante tres días, el espacio ha reunido actividades participativas, actuaciones musicales, creadores de contenido y experiencias tecnológicas.
La gracia de la propuesta ha estado en que no hacía falta ser un auténtico futbolero para encontrar un motivo para acercarse. Había música urbana, creadores de contenido, retos con el balón y experiencias para llevarse un recuerdo a casa. Una mezcla de formatos que ha permitido darle vida propia a la previa del partido y abrir el evento a públicos diferentes.

Fútbol, freestyle y música urbana: aquí había para todos
Si algo ha tenido esta fanzone ha sido variedad. Porque juntar a exfutbolistas, artistas urbanos, freestylers y creadores de contenido en un mismo espacio no es casualidad. Cada perfil aportaba su propio público y una razón diferente para acudir al evento.
El viernes 23, la programación arrancó con la presentación del balón PUMA ELCLÁSICO NITRO, una edición especial de Trending, actividades de LALIGA FANTASY y un encuentro con creadores de contenido. Raúl Clyde puso el broche musical a la primera jornada.
El sábado llegó uno de los platos fuertes, con la participación de Jordi Alba y Marcelo, exjugadores del FC Barcelona y del Real Madrid, que participaron en diferentes actividades y encuentros con los aficionados.
La jornada también incluyó una batalla de freestyle entre Bnet y Blon, con Bekaesh como maestro de ceremonias, además de una exhibición de Javi Freestyler. Grison también tuvo su momento con un espectáculo que incorporó la tecnología del balón conectado para mezclar música, deporte e innovación.
El domingo, con el partido cada vez más cerca, la fanzone mantuvo el ritmo con actividades vinculadas a Miami Dolphins y las actuaciones de Juancho Marqués y Walls.


De coleccionar cromos a protagonizar uno gracias a la IA
Pero la fanzone no iba solo de mirar. También había que participar. Y ahí entraban en juego las distintas activaciones, pensadas para que los aficionados pasaran de espectadores a protagonistas.
¿Quién no ha coleccionado cromos de fútbol alguna vez? LaLiga ha recuperado esa nostalgia y le ha dado una vuelta tecnológica. Una de las activaciones ha permitido a los asistentes crear su propio cromo personalizado de ElClásico mediante inteligencia artificial. Por una vez, el protagonista del cromo no era un jugador profesional, sino el propio aficionado.
Y aquí hay algo interesante. La experiencia no terminaba al salir de la fanzone. El cromo se ha planteado como un recuerdo personalizado del evento, recuperando un formato de toda la vida para darle un nuevo uso. Una buena manera de hacer que una activación tenga recorrido más allá de los minutos que dura.
La propuesta también ha incluido un fotomatón inspirado en las entrevistas flash de LaLiga, retos de habilidad, juegos interactivos y pruebas de precisión y reflejos con el balón. A todo ello se han sumado las activaciones de los patrocinadores de la competición, que han encontrado en la fanzone otro espacio para acercarse a los aficionados.
DAZN, por su parte, ha llevado algunos de sus contenidos habituales a pie de calle. Programas como Trending y La Dazoneta han salido de su entorno habitual para formar parte de la programación presencial. Así, los aficionados han podido vivir en directo contenidos que normalmente siguen a través de una pantalla.
Y había otro gancho para acercarse: un descuento exclusivo del 60% en DAZN que solo podía conseguirse presencialmente en la fanzone. Un incentivo para transformar la visita en algo más que entretenimiento.


El partido era la excusa, la experiencia iba mucho más allá
Lo curioso de esta fanzone es que alguien podía acercarse por Jordi Alba, quedarse por una batalla de freestyle y acabar llevándose un cromo personalizado con IA. O venir por la música y terminar participando en un reto futbolístico.
Ahí está buena parte del interés de la propuesta. En lugar de concentrarlo todo en una única actividad, LaLiga y DAZN han combinado diferentes maneras de participar en el evento, con una programación que ha ido cambiando a lo largo de los tres días.
Y para las marcas, esta variedad también tiene sentido. No es lo mismo aparecer en una lona que invitar a alguien a jugar, hacerse una foto o participar en una experiencia que después podrá recordar.
Al final, el partido duró 90 minutos, pero LaLiga y DAZN han conseguido que la previa tuviera tres días de programación propia. Y, esta vez, el protagonismo no ha estado únicamente en los jugadores.





