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Catering · Valencia

Alta cocina y trato cercano en el gran formato: el reto de superar la industrialización de los eventos.

Alta cocina y trato cercano en el gran formato: el reto de superar la industrialización de los eve

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Grupo Noray
Durante años, el sector de los grandes eventos corporativos ha estado ligado a una gastronomía demasiado estandarizada. Al enfrentarse a grandes volúmenes de asistentes, la inercia del mercado suele tender a procesos industriales que sacrifican el detalle y la calidez. Frente a este modelo, Grupo Noray se ha consolidado en Valencia como la alternativa para las empresas que buscan algo diferente en el sector MICE. Basándose en una cocina de raíz y un equipo que acompaña al cliente sobre el terreno, el grupo demuestra que el volumen no está reñido con el oficio bien hecho. Hablamos con Francisco Izquierdo, director general de la compañía, sobre cómo gestionar la gran escala sin perder la identidad ni la cercanía.

Grupo Noray es una empresa que trabaja activamente en el sector MICE, ¿quienes sois y cual ha sido vuestra trayectoria?

Somos un grupo hostelero de origen familiar que, con el paso de los años, ha conseguido profesionalizarse manteniendo como base la gastronomía de calidad y el trato cercano. Nuestro origen se remonta a 1995 en Valencia, cuando mis padres decidieron emprender y abrir su primer restaurante: la Arrocería Noray. Nació con la clara vocación de crear un espacio donde los pilares fundamentales fuesen la gastronomía de calidad y el trato cercano. Con los años, la restauración fue creciendo, pero con mi incorporación en 2008 vimos la oportunidad de dar un paso más y apostar por el área de catering y la gestión de espacios. Tuvimos claro que para crecer de forma ordenada necesitábamos profesionalizar la estructura, pero con una línea roja innegociable: no perder nuestra esencia. Por eso, nuestro objetivo en el sector MICE es precisamente eso, trasladar el mimo culinario y la calidez de nuestros inicios al gran formato corporativo.

Noray, ¿de dónde viene este nombre?

El noray es la pieza del muelle donde se amarran los barcos para darles estabilidad y seguridad en el puerto. Mis padres eligieron este nombre en 1995 porque querían que su arrocería fuese exactamente eso: un punto de encuentro y un lugar de total confianza para las familias, empresas y, por encima de todo, para sus amigos. Esa forma de entender la hostelería es nuestro ADN. Hoy en día, da igual que hablemos de una mesa de restaurante o de una multinacional con un gran evento corporativo; lo que buscamos es que nuestro cliente esté totalmente tranquilo porque sabe que nosotros nos encargamos de todo.

¿Cómo encaja exactamente vuestra actividad dentro del mundo MICE?

Encajamos aportando una alternativa real a lo que suele ser el catering de masas. En el sector MICE los tiempos son milimétricos y la presión es altísima, pero nosotros entramos ahí para que esa envergadura no enfríe el servicio. Nos encargamos de toda la complejidad organizativa para garantizar algo muy difícil en grandes volúmenes: que un congreso de cientos de personas o una cena institucional tengan la misma calidez, el mismo producto y la misma calidad gastronómica que encontrarías en un buen restaurante a la carta.

En un sector tan competitivo, ¿qué diferencia a Grupo Noray del resto?

Nos diferencia el no haber perdido la identidad en el proceso de crecimiento. Mientras que los caterings con más trayectoria del mercado tienden a estandarizar y simplificar los menús para facilitar su logística, nosotros hacemos el esfuerzo inverso: llevar la alta cocina tradicional y artesana al gran formato, con un equipo implicado que ofrece un trato humano y cercano de verdad.

¿Con qué tipo de perfil de cliente y sectores os sentís más fuertes?

Confían en nosotros empresas e instituciones que valoran el detalle y huyen de los catálogos cerrados. Nos sentimos muy fuertes en el sector corporativo que exige el máximo rigor, pero busca un trato personalizado. Un buen ejemplo son los cuatro años que estuvimos al frente de todo el hospitality y los palcos VIP de Mestalla, gestionando eventos deportivos y de gala tanto para el Valencia CF como para la UEFA Champions League. Al final, da igual que hablemos de esa exigencia o de firmas potentes como la Real Federación Española de Futbol, CaixaBank o Iberdrola; lo que todos ellos agradecen es que nos sentemos a escuchar lo que necesitan para diseñar el evento a su medida, sin plantillas preconcebidas.

¿Abarcais también grandes formatos?

No nos condiciona el tamaño del evento. Trabajamos con formatos muy diferentes: desde un comité de dirección de 15 personas hasta eventos corporativos de más de mil comensales. El reto para nosotros no es solo gestionar el gran volumen, sino conseguir que, sea cual sea la escala del evento, el cliente se sienta igual de atendido y el producto llegue a la mesa impecable. Cuando una empresa nos contacta, el proceso es muy directo. Lo primero que hacemos es hablar con ellos para entender qué necesitan y qué quieren conseguir con ese evento. Con eso claro, les planteamos la propuesta que mejor se adapta a sus necesidades y nos metemos de lleno en la organización. Para mí, la clave de todo este proceso es el acompañamiento: que el cliente tenga la seguridad de que las mismas personas con las que planifica el evento en la oficina son las que van a estar con él al pie del cañón el día del servicio.

¿Podéis compartir un proyecto del que estéis especialmente orgullosos? ¿Cuál fue el reto y cómo lo resolvisteis?

El año pasado nos encontramos con un reto de los que de verdad ponen a prueba la capacidad de un equipo. Uno de nuestros clientes más importantes se quedó sin el espacio que tenía contratado para su evento principal del año, una cita para más de 700 personas, y a solo tres días de celebrarse. Nos reunimos de urgencia para buscar alternativas y se decidió hacerlo en uno de sus grandes almacenes. Allí no había de nada, ni siquiera luz, pero era un espacio que respiraba sus señas de identidad. En tiempo récord nos encargamos de todo: desde la luz y la operativa técnica, hasta conseguir el mobiliario chillout, diseñando zonas de encuentro y estructuras de sombras para transformar un almacén logístico en un espacio acogedor y con alma. Lo montamos todo a contrarreloj, le dimos la vuelta por completo y el evento fue un éxito rotundo.

¿Hacia dónde creéis que va el sector MICE en los próximos años?

El sector se está cansando de la frialdad corporativa y busca autenticidad. Las empresas quieren volver a lo real: gastronomía con identidad, espacios con alma y proveedores que demuestren cercanía y profesionalidad en el trato diario, lejos de las grandes contratas impersonales. El mercado ya no busca eventos de plantilla. Hoy en día, el valor real está en la capacidad de diseñar convocatorias irrepetibles, donde el invitado perciba que está viviendo una experiencia única y no asistiendo a un formato estandarizado más.

¿Qué papel juega la sostenibilidad en vuestros eventos?

Juega un papel fundamental vinculado a nuestra Responsabilidad Social Corporativa (RSC), entendida desde los hechos y no desde el marketing. Al defender la cocina tradicional, nuestro primer compromiso es con el entorno, priorizando el producto y los proveedores locales. Además, aplicamos un control riguroso en cocina enfocado a la reducción drástica de mermas y residuos.

¿Dónde y cómo puede contactaros quien quiera conoceros mejor?

Lo mejor es que hablemos. Quien quiera conocer nuestra cocina y nuestros espacios puede visitar cateringnoray.com. Y para empezar a dar forma a su próximo evento de manera totalmente personalizada, nos tienen a su disposición en Valencia a través de info@cateringnoray.com o directamente en el 960 627 667.

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