Cómo vivimos el mastershow de Beliquid para aprender a afrontar el cambio

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Actividades para convenciones
Fundada por Antonio Resines, Coté Soler y Tamzin Townsend, Beliquid es una empresa de formación en soft skills especializada en crear actividades para eventos de empresa, team buildings de diferentes temas (liderazgo, comunicación, storytelling, creatividad, y fortalezas), y formaciones in company para potenciar aptitudes como: hablar en público, negociación, vivir el cambio, liderazgo, y comunicar con impacto.

El aprendizaje de “power skills”
El proyecto tiene un objetivo: crear una actividad experiencial para eventos de empresa (el mastershow) que, durante una hora y cuarenta minutos suponga un desarrollo de las power skills: mejorar la comunicación, colaboración y liderazgo en todo el equipo, generar un punto de inflexión en los trabajadores mediante la comicidad del show y la identificación de los temas tratados.

Un viaje por las curvas del cambio
La psiquiatra Kübler Ross propuso el modelo conceptual de “la curva del cambio” que describe las etapas que las personas atraviesan durante un proceso de cambio. Beliquid, aplicándolo a un contexto laboral, integra los elementos de una ponencia (presentación PPT) explicando las fases: negación, resistencia, valle de la desesperación y aceptación; con la actuación de sus cuatro actores.
La manera en la que hacen dinámico el mastershow es involucrando a la audiencia creando un ambiente interactivo, haciendo que se levanten de sus asientos. Indagan en la normalización del miedo al fracaso, a no llegar por medio de comparaciones (proyecciones de una montaña rusa en movimiento), dinámicas y juegos.

El papel clave de la participación del público
El show es itinerante porque lo que importa es el público, la escenografía que se necesita son las personas: que disfruten, se identifiquen, hablen entre ellos, contesten preguntas y se levanten del asiento para “subir al escenario” e interactuar con los actores.
Una de las dinámicas más reflexivas fue cuando los actores fueron proponiendo situaciones verosímiles, preguntaron a cada participante: tenían que levantarse de su silla, coger un papel que simbolizaba la situación y decidir si lo ponían en el montón de “Descartes” o en el de “Evaluación secundaria”. Es un ejercicio enfocado en enseñar cómo procesamos la información en el día a día, clasificándola entre lo que nos paramos a analizar puesto que supone una gestión por nuestra parte, y lo que obviamos por la razón que sea.

Árbol de las cosas que queremos salvar
Ahora, imaginémonos la siguiente escena: te proponen irte a una isla desierta de vacaciones (para olvidarte de la rutina), pero con la condición de que todo lo que no te lleves habrá desaparecido cuando vuelvas. El público pudo elegir qué llevar y después, qué descartar… para llegar a un punto muy valioso: ni el trabajo ni el dinero se mencionó. Este show nos hace entonces la pregunta: ¿por qué el trabajo es lo que más nos agobia?

¿Por qué encaja este mastershow en un evento como el MIS?
En un contexto de evento como el MIS (reuniones 1to1 de 15 minutos durante toda la mañana), al final es vivir un día de trabajo, pero más intenso. Desde la organización no se puede seguir “saturando” al asistente con posibles clientes. Ofrecer un momento de desconexión que te identifique no solo con tu día a día, sino también con lo que has experimentado en el evento, permite una identificación fuerte por la relevancia de los conceptos y la forma de tratarlos. Todo esto en un formato de actividad menos convencional y enfocada a generar risa y diversión… Se y que así se queda más en el recuerdo.
Apostar por una sesión híbrida entre teatro y formación puede generar dudas porque no es la estructura que encontremos mucho en eventos profesionales, es un riesgo, pero… ¿y si cambiando la forma llega mejor nuestro mensaje?








