Gastronomía y arte: una experiencia única con Vilaplana Catering en el MNAC

Compartir noticia
Escuchar
Francesco Ferretti, responsable de Vilaplana Catering en Catalunya destaca que «la gastronomía también es una forma de arte y por supuesto, una oportunidad para ofrecer una experiencia única a todo aquel que quiera fusionar dos mundos que tienen mucho más en común de lo que pensamos».
Restaurante Absis, la experiencia gastronómica con las mejores vistas de Barcelona
Absis se ha convertido en un espacio gastronómico privilegiado dentro del MNAC gracias a una cuidada propuesta culinaria de la mano del chef Albert Raurich, donde tradición mediterránea y un producto de primera calidad y de temporada se unen en una experiencia del máximo nivel.


Ubicado en uno de los lugares más emblemáticos de Barcelona, con una espectacular vista panorámica de la ciudad, el restaurante propone una oferta que va más allá de lo gastronómico y se convierte en un punto de encuentro entre arte, historia y cocina. De su cocina emana un concepto culinario que respira el espíritu del mar al que se asoma, coherente con la importancia del espacio cultural y artístico en el que se sitúa. «Queríamos crear una oferta atractiva para el público del Museo y para la ciudad de Barcelona, apostando por una cocina que vuelve a nuestras raíces: buena, bien ejecutada y con productos reconocibles», apunta Raurich.
El arte de la buena mesa en eventos únicos de la mano de Vilaplana
Vilaplana, especializada en catering de alta gama para eventos corporativos, deportivos y privados, es también la responsable de este servicio en las icónicas instalaciones del Museo, como la Sala Oval, la Sala de la Cúpula o el propio Restaurante Absis. Cuenta con más de 40 años de experiencia, con el arte de la buena mesa como eje de una oferta gastronómica que se ha diseñado para adaptarse a las necesidades de cada cliente y lograr que los invitados vivan una experiencia integral para sus sentidos, en la que tan importante es lo que se come y se bebe como lo que se ve, huele, oye y siente.

Uno de los espacios más destacados para estos eventos en el MNAC es, sin lugar a dudas, el propio restaurante, que cuenta con una superficie de 230 m2 y una capacidad de unas 140 personas en formato cóctel y 100 comensales en mesas. Ofrece unas vistas panorámicas exclusivas, lo que lo convierte en un lugar icónico para organizar cenas de empresa o eventos privados, en combinación con otros espacios y visitas exclusivas a las salas del Museu.

En definitiva, un rincón único en Barcelona donde la cultura se encuentra con la excelencia gastronómica, creando experiencias que sorprenden y quedan grabadas en la memoria de quienes lo visitan.









