METT Barcelona inaugura una nueva etapa para un icono histórico de la hotelería barcelonesa

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Un regreso institucional con mirada de ciudad
La inauguración reunió a más de sesenta representantes institucionales y del ámbito económico y social de Barcelona y Cataluña. Entre ellos, Jordi Valls, teniente de alcaldía de Economía, Vivienda, Hacienda y Turismo, Cristina Lagé, directora general de Turismo de la Generalitat de Catalunya, y José Antonio Donaire, comisionado para la Gestión del Turismo Sostenible de Barcelona. Un respaldo que pone en valor el proyecto no solo como operación hotelera, sino como recuperación de un activo patrimonial con impacto urbano.
Durante el acto, Antonio González, presidente y director general de Sunset Hospitality Group, subrayó la importancia estratégica de Cataluña dentro del plan de expansión del grupo. Por su parte, Víctor Martí Gilabert, fundador y presidente de GMA, destacó el valor de devolver a la ciudad un edificio profundamente ligado a su historia social y empresarial, respetando su identidad y adaptándolo a los usos actuales.

De escenario social a espacio contemporáneo
La rehabilitación del antiguo Gran Hotel La Florida ha supuesto una inversión de 15 millones de euros, con el objetivo de preservar su arquitectura noucentista y su condición de hotel monumento, incorporando una lectura contemporánea del lujo. El resultado es un cinco estrellas de 70 habitaciones y suites, con una oferta de bienestar liderada por el Valmont Red Carpet Spa, dos piscinas interior y exterior y una propuesta gastronómica abierta a la ciudad con espacios como Albarada y la Vermutería 1925.
Más allá de la experiencia hotelera, el edificio recupera una de sus funciones históricas: ser lugar de encuentro. Un rol que hoy se traduce en una actividad vinculada tanto al público local como al visitante internacional.




El hotel como lugar donde siguen pasando cosas
En esta nueva etapa, METT Barcelona incorpora una oferta de espacios pensados para encuentros profesionales, reuniones corporativas, presentaciones y celebraciones privadas. El hotel dispone de varios salones y zonas diferenciadas que permiten trabajar con formatos contenidos y a medida, en un entorno marcado por la privacidad y por la singularidad de un edificio con casi un siglo de historia.
La ubicación, alejada del centro pero visualmente conectada con la ciudad, convierte al hotel en una opción especialmente adecuada para eventos que buscan concentración, discreción y contexto. Un planteamiento que conecta con la tradición del edificio como escenario de reuniones relevantes, ahora reinterpretado desde una lógica contemporánea.


Un icono que vuelve a ocupar su lugar
La inauguración se cerró con música en directo y una actuación de castellers, con un pilar de honor como gesto simbólico hacia la ciudad y su tradición. Un detalle que resume bien la filosofía del proyecto: mirar al futuro sin borrar el pasado.
METT Barcelona no es solo un nuevo cinco estrellas en la ciudad. Es la reactivación de un icono histórico que vuelve a formar parte del relato de Barcelona, esta vez desde una mirada contemporánea, más abierta y alineada con la forma en que hoy se vive, se viaja y se celebran los encuentros.









