Se cierra una etapa: gracias a los pioneros de nuestro sector

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¿Qué marcas quedan? Parece haberse cerrado una etapa: de las agencias pioneras, estas que empezaron en el siglo pasado, apenas quedan. Unas han cerrado, otras se han integrado en otras estructuras, cambiando de marca y sobre todo de accionariado. De las que más impacto tuvieron en el sector de eventos corporativos (y que se unieron al Club para la Excelencia en Eventos – perdona la edad de las fotos…), casi no queda ninguna con su equipo original y su marca: Quum es la única de los 90 que quede en activo con su accionariado y marca; Innevento y beon (ex eventisimo) son de este siglo; LastLap no estaba en este Club y es sin duda un actor clave, hoy integrado en A3Media. Y no olvidemos que el equipo de Mac Guffin sigue muy a pie de cañón en una nueva estructura. “La base permanece y las cosas se transforman. Seguimos y después de 35 años tenemos la humildad y la responsabilidad de subirnos a un proyecto atractivo y abrir nuevos caminos”, nos comenta Oscar Santiago de MacGuffin.
¿Cuáles son estas marcas de agencias? Este artículo es imperfecto, me olvidaré de gente (perdonad), pero esta lista ya es impresionante y los jóvenes se preguntarán si hablamos de este mismo sector de eventos: Global Events, MacGuffin, EDT, SCP, Sorensen, Día D Marketing, Staff Eventos, Unit Elements, Actos Singulares, Yeti Club, División Efímeros, Grupo INK, Business & Creativities, Delfín Group… han sido adquiridas y/o cambiado de marcas, o han cerrado.
Generar un sector a partir de nada. Y sí que hablamos de pioneros: los años 90 fueron una época en la cual había que crear un sector a partir de nada, explicar a las empresas las bondades de los eventos, convencerles de que tenían que hacer una convención, un incentivo, un lanzamiento de producto como Dios manda. Explicar que el formato experiencial era el más efectivo para emocionar, crear equipo, cambiar comportamientos, hacer vivir la cultura de empresa, tener impacto en el calendario. Y hacer todo con herramientas técnicas y de comunicación que hoy nos parecerían impedir totalmente hacer un evento en condiciones (sin email, sin móvil, con diapositivas…) pero también con una red de proveedores muy limitada y que en muchos casos ni sabían muy bien lo que era esto de los eventos. Os lo digo: hablamos de pioneros.
Un reconocimiento necesario. No se trata de decir que hay más mérito en estos pioneros, en Asun que nos ha dejado, Oscar, Fermín, Bosco, Ander, Angel, Estrella, Carlos, Fernando, Santiago, Alberto, Raimond, Jordi, David… que en los actuales. Tenemos un talento inmenso hoy en este sector y simplemente cada uno se adapta a un contexto, a una situación de mercado. Pero como sector reciente, tenemos que agradecer todos a unos locos que se atrevieron a que un avión rompiera una pantalla en un evento de Airbus, o que hicieran las locuras de Global Events que recordamos hace poco. Ya se hicieron maravillas en esta época.
Una renovación como se ven en pocos sectores. Todos los sectores evolucionan, las marcas se renuevan, las empresas se fusionan. Pero sin duda este fenómeno es más fuerte aquí que en otros. ¿Conoces otro sector donde, de las empresas de hace 30 años, apenas quedan un par con su marca y accionariado? Esta renovación casi absoluta significa que el sector ha cambiado, que nuevas exigencias han aparecido, y nos recuerda que este sector no es fácil sino hiper-competitivo, que esta industria ha generado mucho interés y apetito de nuevos entrantes… y que Darwin ha hecho el resto del trabajo.
¿Era mejor antes? Hoy tenemos un sector estructurado, mucho más reconocido, y empresas que tienen el formato experiencial como una pieza clave de su estrategia, marketing, ventas, gestión del talento. Si queremos ser nostálgicos, quizás el sector se ha vuelto más gestor. Quizás hoy adaptarse a procesos de compras y optimizar su organización y procesos, es tan importante como hacer eventos maravillosos. Quizás en esta época en la cual nada estaba escrito, había más libertad. Quizás las empresas, hoy generalmente obsesionadas por “no cagarla” más que por impactar, se arriesgan menos que en esta época de la cual recuerdo auténticas locuras. No sé, quizás es solo la nostalgia, esta tendencia humana a creer que todo era mejor antes.
Grandes líderes. Así que más que hacer un juicio entre ayer y hoy, lo que siento es una inmensa gratitud para los que un día, con una hoja en blanco, se pusieron a crear, vender eventos, coordinar proveedores que ni sabían que había un sector de eventos, y creado lo que es hoy un sector imprescindible para empresas, asociaciones y administraciones. Y si bien los equipos han sido extraordinarios, quizás cabe destacar aquí la figura del líder, importante en cualquier sector pero más aún en un sector donde la empresa no tiene máquinas ni patentes, sino solo su creatividad, espíritu resolutivo, y voluntad de soñar a lo grande. Estar 30, 40 años asumiendo retos diarios, un estrés enorme, la necesidad de reinventarse en cada evento, sin posibilidad de fallo o de retraso… tiene tanto mérito como el hecho de haberse lanzado un día a hacer eventos.
Cualquier persona, familia, empresa… y sector, es el resultado de herencias, de acciones pasadas que han permitido que se abran nuevos horizontes. Mac Guffin es uno de estos actores, pero gracias a todos vosotros que os habéis atrevido y contribuido así a que este inmenso sector sea una realidad tan potente y que el relevo pueda ahora crear las maravillas que vemos cada día.


