Tras las huellas del oso pardo: Asturias propone experiencias MICE en plena naturaleza

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Asturias en clave sostenibilidad
Para dar forma a esa idea, Asturias cuenta con un programa llamado Asturias en_clave de sostenibilidad, pensado para que empresas, agencias y organizadores puedan incorporar actividades responsables dentro de sus congresos, reuniones o viajes de incentivo. La propuesta conecta el turismo MICE con la conservación del entorno natural asturiano y con la RSC, ofreciendo una manera concreta de hacer que el evento tenga un impacto más positivo en el territorio que lo acoge.
El territorio de Asturias cuenta con más de 60 Espacios Naturales Protegidos y siete Reservas de la Biosfera.
El funcionamiento está pensado para que pueda integrarse de forma sencilla dentro de la agenda de un evento. Las experiencias se plantean para grupos reducidos, de entre cinco y 15 personas, y pueden organizarse en formato de media jornada o jornada completa. Además, están guiadas por especialistas de las fundaciones colaboradoras, algo clave para que la actividad no se quede en un simple paseo por la naturaleza, sino que tenga una lectura divulgativa y de sensibilización. La idea es que los asistentes entiendan el entorno que visitan, las especies que lo habitan y el trabajo que hay detrás de su conservación.
Experiencias para entrar en el territorio
Tras las huellas del oso pardo en Asturias
El oso pardo tiene algo que despierta curiosidad casi de forma inmediata. Quizá porque no es una especie fácil de ver, porque habita en paisajes que parecen guardar silencio o porque su presencia habla mucho del estado de conservación de un territorio. En Asturias, acercarse a su hábitat no se plantea como una excursión cualquiera, sino como una experiencia de sensibilización para entender mejor el entorno en el que vive y el trabajo que permite protegerlo.
Una de las propuestas invita a seguir el rastro del oso pardo cantábrico en dos enclaves clave: el Parque Natural de Somiedo y el Parque Natural de las Fuentes del Narcea, Degaña e Ibias. La experiencia, organizada por la Fundación Oso Pardo, acerca a los participantes al hábitat de esta especie a través de una actividad guiada de sensibilización.
El recorrido incorpora equipo óptico para el avistamiento y plantea una inmersión en algunos de los paisajes donde el oso encuentra refugio.

El valor está precisamente ahí: no es una actividad de naturaleza al uso, sino una forma de descubrir el territorio desde una mirada más consciente, entendiendo qué especies lo habitan y por qué su conservación forma parte esencial de su identidad.
Recuperar una especie: el caso del oso pardo
Más allá del avistamiento, Asturias también propone acercarse al oso pardo desde otra perspectiva: la de su recuperación. En el Parque Natural de Las Ubiñas-La Mesa, la Fundación Oso de Asturias plantea una experiencia que permite conocer cómo se ha trabajado en la conservación de una especie que estuvo a punto de extinguirse en el siglo XX.
La actividad incluye la visita al centro de interpretación de la Casa del Oso y el recorrido por la Senda del Oso, una de las rutas más conocidas de Asturias. En sus cercados habitan Paca y Molina, dos osas que ayudan a acercar al visitante a una historia de protección, divulgación y convivencia con el territorio.

Perfecta para grupos que buscan una actividad diferente al aire libre, con el punto justo de aventura, aprendizaje y contacto con la Asturias más natural.
El quebrantahuesos en los Picos de Europa
La experiencia se desarrolla en el Parque Nacional de los Picos de Europa, donde la Fundación para la Conservación del Quebrantahuesos trabaja en un proyecto de recuperación de la especie.
La actividad propone un recorrido de montaña en vehículos 4×4, combinando la parte más experiencial del trayecto con una lectura de sensibilización sobre los peligros que amenazan su supervivencia. El objetivo no es solo recorrer un paisaje espectacular, sino entender qué supone recuperar una especie en libertad y qué papel juegan estos entornos protegidos en ese proceso.
El avistamiento del quebrantahuesos en libertad se integra en una experiencia que tiene como escenario la mayor formación caliza de la Europa Atlántica.


La propuesta tiene ese punto de aventura que engancha, pero también una capa de contenido que la hace más memorable: salir al territorio, observarlo con otros ojos y comprender la fragilidad de aquello que muchas veces damos por hecho.
Del incentivo al compromiso
Lo interesante de estas propuestas es que no se quedan en el momento de la actividad. Asturias plantea una forma de vincular el evento con el territorio de manera más profunda: las empresas no solo incorporan una experiencia de naturaleza a su programa, sino que contribuyen también a la labor de preservación y divulgación de las entidades colaboradoras.
Además, el programa permite ampliar ese compromiso a través del patrocinio de acciones o convenios de RSC con las fundaciones protectoras. En un momento en el que muchas compañías buscan que sus eventos tengan más coherencia con sus valores, este tipo de propuestas ofrecen una respuesta concreta: activar la sostenibilidad desde el propio diseño del incentivo, apoyándose en quienes ya trabajan por la conservación del entorno.
Para conocer mejor las posibilidades de Asturias como destino MICE y su apuesta por una forma de viajar más consciente:







