Feria del Libro de Madrid, el eventazo que subestimas

Compartir noticia
Escuchar
¿Un repaso rápido de lo que es la Feria?
Son 2 semanas y 3 fines de semana. 17 días. Tenemos 120 librerías, y luego el resto de las casetas, hasta 366, que son de editores, distribuidores e instituciones. Los editores presentes, sea en caseta o en un espacio compartido (entre varias editoriales) rondan los 1.000. Es un evento colaborativo: los distribuidores pueden traer a hasta 200 editoriales que no tienen capacidad de estar solas en la Feria. Participan unos 4.500 autores y se hacen más de 7.000 sesiones de firmas. Y en 17 días por aquí pasa 1.100.000 personas, lo que hace de este evento uno de los más multitudinarios del país cada año. El objetivo: “vender libros. Es una feria comercial” según Eva.

¿Más allá de las ventas inmediatas, ayuda en la promoción a más largo plazo de la lectura?
La feria es primero un momento de boom de ventas, ayudado por el hecho de que se ofrece un 10% de descuento. Pero también se hace un trabajo de puesta en valor del trabajo de las librerías y las editoriales. Las grandes no necesitan promoción, pero las pequeñas sí: a lo mejor no están muy presentes en librerías o acaban de lanzar sus títulos o tienen unas especialidades muy concretas, y necesitan presentar su fondo.
Dicho esto, en España la lectura va bien. Estamos recuperando terreno respecto a países como Francia o Alemania. Además, dicen que los jóvenes leen mucho, en papel.
¿Qué otras facetas tiene? ¿Cómo se vive la cultura?
Vendemos libros, pero también somos un gran festival cultural. En los 17 días de feria hay más de 400 actividades. Intentamos no hacer presentaciones de libros, conferencias de un autor. Lo que nos interesa son las mesas redondas, recitales poéticos. Por ejemplo, para un homenaje a Les Luthiers (humoristas argentinos), mezclamos varios talentos: traemos a Liniers un humorista argentino, a Kevin Johansen, Mercedes Cebrián, Luis Piedrahíta. Elegimos fragmentos de actuaciones de Les Luthiers, las ponemos y las comentamos. Buscamos fórmulas que no sean una persona sentada soltando el rollo.
Actividades sociales
La Feria desarrolla un programa social, “el Vaivén de la Feria”: durante todo el año vamos a ONG, centros penitenciarios, hospitales. Se llama “el Vaivén” porque primero vamos nosotros, pero luego ellos vienen. Por ejemplo, vinieron los presos de Soto del Real a los que visitamos hace 2 meses. Con los niños en hospitales es más complicado, pero los colegios vienen, las ONG vienen, las asociaciones vienen, los hospitales, depende. Ofrecemos el pabellón infantil, el pabellón Europa y, a veces, también el pabellón CaixaBank (el principal), que tienen actividades para niños, en colaboración con colegios. En la biblioteca del infantil, puedes entrar con niños, sentarte y leer y participar en actividades con cuentacuentos, talleres de impresión, talleres de hacer exlibris…
Una tendencia en eventos es que se mezclen los territorios, las artes. Esta idea de tender puentes hacia otros territorios, que la lectura tiene que habitar, ¿es factible?
Creo que sí. De hecho, la Feria no es una feria literaria, es una feria del libro. Vemos aquí una librería muy literaria (novelas) pero otra que se dedica a la jardinería o al derecho o al cómic. Los libros lo recogen todo, nos animan a tender puentes hacia todas partes. Es raro que alguien no encuentre un libro que le interesa.
Buscamos fórmulas diferentes. Por ejemplo, organismos como la Comisión Europea o el Ministerio Español de Asuntos Exteriores patrocinan sendos pabellones, que hacen programación literaria en consonancia con sus intereses. Tendemos puentes con instituciones, como la Organización de Estados Iberoamericanos, la Secretaría de Estado, la Universidad Autónoma de México, festivales literarios… Como este año la Feria se ha dedicado al humor, ha venido el festival JA de Bilbao, dedicado al humor.

¿Cómo se activan los patrocinios?
“Insistimos en que sean activaciones en relación con el evento, el territorio, y que aporten valor. Por ejemplo, cuando cerramos con Movistar le decimos: no vengas a hablar de fútbol, sino de libros que se han convertido en series o en películas…”. La activación debe tener sentido. Y si bien la cultura interesa, “las marcas se interesan más por la música y el cine que por otras partes de la cultura; que entraran aquí ha sido difícil, además estamos en un parque donde no se pueden hacer según qué activaciones”.
• CaixaBank lleva años; su nombre está en el pabellón principal, ofrece una oficina bancaria “ofibus” porque la gente cobra en efectivo y necesita cambio.
• Repsol aporta financiación, pero también 212 placas solares, dos acometidas de red y biocombustible, para que el evento tenga energía limpia.
• VIPS opera los restaurantes y los puestos de helados, pero también desarrolla el concepto “Comer es Cultura”, tendiendo puentes entre literatura y gastronomía. Además, presenta una edición especial de su revista “Normal”, con la que reivindica la cultura como parte de su universo de marca.
• Iberia crea el espacio “Talento a Bordo”, un programa de Iberia.
• JCDecaux cede espacio no utilizado en sus soportes, para promocionar la Feria.
Colaboraciones que tienen sentido, y que resultan en sorprendentes sinergias: “trabajan entre ellos. Por ejemplo, Repsol ha ofrecido paneles solares encima de dos restaurantes de VIPS y ofrece un precio especial en el biocombustible al transportista que trae los libros a la feria”.
Un evento de alto interés público
Según Eva, “tenemos un convenio con el Ayuntamiento para poder estar en El Retiro y somos Bien de Interés Cultural de la Comunidad de Madrid. Buena parte del éxito depende del hecho de que estamos en un parque donde es agradable estar”.
…e incluso con función social
La cultura, el encuentro, el debate, la curiosidad son más necesarios que nunca, así que da gusto ver el éxito de este tipo de evento. “Este año, el tema central es el humor y nos ha servido para reivindicar la Feria como un lugar donde se puede recuperar la literatura española de humor, pero también como un lugar de buen rollo y de disenso. En tiempos de crispación política, reivindicar que nos podemos reír, compartir, que aquí te vas a encontrar con gente que no comparte tus ideas pero que estáis viendo al mismo autor o comprando el mismo libro, pues eso es una buena cosa en sí” sentencia Eva.
Retos de montaje
Iberstand gestiona la producción XXL de este evento. Hablamos de 366 casetas de venta más otra 30 complementarias, 17 pabellones, 2.500 m2, de sombra con lona microperforada, más de 5.500m2 de montaje: casi 3.000m2 en casetas, que son las centrales pequeñas y demás, y 2.500 en pabellones incluido la doble planta de Oficinas. Esto supone 20.000 m de perfiles verticales y 60.000m en horizontales que cierran todo el marco. Eso significa que hay unos 200.000 sistemas que apretar. ¿Más? 740 persianas, 450 puertas, 450 toldos. Y todo eso en un parque que no te permite clavar en el suelo o lanzar electricidad a ras de tierra, donde no se puede tocar mucho los árboles, con horarios de entrada muy limitados. “Tenemos un sistema de montaje que es como un puzle gigantesco” cuenta Anselmo Rodríguez CEO DE Iberstand y Gema Mª Perogil, socia y responsable de Iberstand, Coordinadora general, y Responsable de la Secretaria comercial, ambos máximos responsables de lberstand , añaden “para nosotros después de casi dos décadas de ser la empresa responsable del montaje de la feria, cada año es un reto que nos permite demostrar nuestra capacidad logística, de transformación y de adaptación al entorno además de ser miembro activo de la evolución que ha tenido durante estos años».
¿El calendario?
“Es una semana más o menos para montar estructuras, la segunda semana empezamos a hacer de las casetas algo vivo: se pone luz, teléfono, tirando unas 130 líneas telefónicas. Y a finales de la segunda semana, empezamos a meterle color a la feria, a vinilar los pabellones y poner lonas y rótulos. Y, por supuesto, hay que equipar todo en ordenadores, aire acondicionado, televisiones, equipos de sonido. Por la mañana la historia vuelve a empezar a las seis y cuarto, entran camiones. Esta feria supone uno de los montajes en calle más grande de Europa. ¡Es alucinante lo que se monta!






